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Y los muertos aquí lo pasamos muy bien, entre flores de colores…

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La costumbre de enterrar a los fallecidos en el interior de las iglesias parece ser que se inició en el siglo XIII. Cuanto más importantes o ricos eran, más cerca del altar eran enterrados. Se creía firmemente que, si eras enterrado lejos de la iglesia, también estabas lejos de Dios, de modo que con el paso de los años surgió un grave problema de falta de espacio, por lo que cada cierto tiempo se realizaba la llamada “monda de cuerpos”, una práctica que consistía en exhumar los cadáveres para trasladar los huesos al osario del templo . Ya en la segunda mitad del siglo XVIII, los médicos ilustrados comenzaron a insistir en la necesidad, por motivos de higiene y salubridad, de crear cementerios extramuros para realizar los enterramientos, lo que, unido al crecimiento demográfico y el aumento de las defunciones acabo con la arraigada costumbre de los enterramientos en los templos y atrios. En este contexto histórico, social y cultural sería cuando la se comenzó a regular los enterra...

Un puente y un museo de escultura. Un maridaje peculiar

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Escondido en el corazón del Paseo de la Castellana, como si aguardase agazapado para sorprender a los viandantes, se encuentra un museo que pasa casi totalmente desapercibido a quienes circulan, casi siempre apresuradamente, por esta calle madrileña. Os hablo del Museo de Arte Público, antes llamado Museo de Escultura al Aire Libre de la Castellana, situado bajo el puente que une las calles de Eduardo Dato y Juan Bravo, cuya denominación oficial es Paso elevado Enrique de la Mata Gorostizaga. El paso elevado sobre el Paseo de La Castellana Corría el año 1968 cuando, ante el elevado tráfico que comenzaba a soportar Madrid se decidió la construcción de un paso elevado que uniera las zonas Este y Oeste de la capital. El punto escogido para la construcción permitiría, sobrevolando el Paseo de la Castellana, unir las calles de Eduardo Dato y Juan Bravo, aprovechando la pendiente de la primera calle y el importante desnivel existente con la Calle Serrano. Se eligió el proyec...

Las temporales del Prado - El arte de Clara Peeters, Inmaculadas y La infancia descubierta

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Aún recientes en nuestra memoria las fantásticas y oníricas imágenes de la exposición dedicada a la obra de El Bosco (con sus inevitables e interminables colas), el Museo del Prado recupera su ritmo habitual y encara el último trimestre de 2016 con tres nuevas muestras temporales.  La primera de las muestras está centrada en la obra de la pintora flamenca Clara Peeters, mientras que las otras dos giran en torno a obras recientemente incorporadas a los fondos del museo: Por una parte, cuatro obras sobre el tema de la Inmaculada Concepción, procedentes de la donación realizada por Plácido Arango Arias y por otra, el lienzo “Raimundo Roberto y Fernando José, hijos de S.A.R. la infanta Dª. Josefa de Borbón”, obra de Antonio María Esquivel y Suárez de Urbina. Tres nuevas exposiciones, tres excusas (si es que hace falta alguna), para visitar el más importante y visitado museo de la capital de España. El arte de Clara Peeters Sobriedad, elegancia, delicadeza y gusto por...

El desaparecido Pabellón Real de los Jardines del Buen Retiro.

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Entre los edificios construidos en El Retiro a lo largo del S. XIX, destacaba, pese a su reducido tamaño, el tristemente desaparecido Pabellón Real, también conocido como Pabellón Árabe. Fue construiso con motivo de la Exposición Nacional de Minería, Artes Metalúrgicas, Cerámica, Cristalería y Aguas Minerales, que tuvo lugar en los mencionados jardines entre los meses de mayo y noviembre del año 1883 en el llamado Campo Grande, una zona del Retiro que se había conservado agreste y silvestre hasta el reinado de Isabel II. La Exposición tuvo además el honor de serla primera exposición de esta temática que se llevó a cabo en España. La inauguración oficial, prevista para el 1 de abril de 1883, hubo de aplazarse a causa de los temporales que retrasaron las obras, siendo inaugurada finalmente por D. Alfonso XII y Dª. Mª. Cristina de Habsburgo - Lorena el 27 de mayo, contando igualmente con la asistencia, entre otras personalidades del Rey Luis I de Portugal. ...

El desaparecido Palacio de Oñate

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El Palacio de Oñate era un austero edificio construido en el siglo XVII, compartiendo manzana con una de las mancebías más populares de Madrid, frente a la manzana donde se encontraba la casa del Licenciado Melchor de Molina, conocida como la torrecilla de la Puerta del Sol.  Tenía su acceso principal por la calle Mayor, mientras que su fachada posterior daba a la calle del Arenal, con otro de sus lados dando al callejón de la Duda, desaparecido durante la remodelación de la Puerta del Sol llevada a cabo entre los años 1857 y 1862. En el plano de Pedro de Teixeira realizado en 1656, podemos apreciar el lugar exacto donde se encontraba el palacio de los condes de Oñate que hoy nos ocupa. No se puede decir que fuera un edificio especialmente monumental pese a su gran superficie, ya que en él únicamente era de destacar la magnífica puerta barroca diseñada por el arquitecto Pedro de Ribera en el siglo XVIII durante unas reformas efectuadas en el ya añejo...

El Bosco en El Escorial o cuando El Prado no basta.

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Patrimonio Nacional se une a la conmemoración internacional del 500 aniversario de la muerte de Jheronimus van Aken, más conocido como El Bosco, con la exhibición de las obras del artista y de su taller que se conservan en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. José Luis Díez, director de las colecciones Reales de Patrimonio ha calificado la exposición como: “Escueta, sencilla pero exquisita”. La muestra, que se podrá disfrutar hasta el 1 de noviembre de 2016, ha sido organizada por Patrimonio Nacional con la colaboración del Museo del Prado y está comisariada por Carmen García-Frías, Conservadora de Pintura Antigua y Concha Herrero, Conservadora de Tapices, ambas de Patrimonio Nacional. Tan solo 11 piezas, aunque eso si, realmente excepcionales: tres tablas, cuatro tapices, tres manuscritos (dos de ellos libros de entrega) y  un grabado. Felipe II fue uno de los mayores coleccionistas de obras de El Bosco, y el contenido religioso y satírico de su pin...